Desde la lujosa villa en Romana de una amiga de la universidad, descansa plácida y extasiada la china Dulce, en el jacuzzi, acompañada de una copa llena de Fresita. Ella comparte con un grupo de unas nueve personas, todas de más o menos la misma edad.
Hay dos de los muchachos que desean a Dulce insaciablemente, con distintas intenciones, Lucio, quien dice quererla desde que la vio por primera vez y que Werner que solo quiera ponerla en su lista personal de trofeos. A Dulce le gusta mucho Werner, por el tigueraje y ese aire de casanova, muy por el contrario de Lucio, lo que popularmente se denomina un “palomo”, muy seriecito y caballeroso, algo que casi no se encuentra ya en estos tiempos de vicios y sinvergüencerías.
Ella esta decidida a pasar la noche con Werner en la villa, desde que su ex-novio se declaro homosexual, ella no ha estado con más nadie, además ya no siente remordimiento con Casandro, porque ella se había acercado y él no había hecho su trabajo de cortejo amoroso. Su corazón está con Casandro, pero sus impulsos sexuales la llevan a Werner, que con excelente reputación de latin lover, deja locas a todas las que ha llevado a la cama.
Casandro, por otro lado, está decidido a volver donde la bruja Maruja, escondido de su madre, para que le explicara sobre cómo deshacerse de los espíritus chocarreros. Ella le había dicho que tenia que buscar a Jhonaica, pero el quería otra solución, una que involucrara a la china Dulce. Cuando iba llegando, vio una cara conocida comprando mentas en un paletero, por lo que decidió esconderse detrás de una carro. Sacó la cabeza y vió a Jhonaica comiéndose una menta de guardia, fue cuando se preguntó ¿Que carajo hace esa tipa aquí? Jhonaica entró donde Maruja, Casandro la siguió con mucho sigilo, sin dejarse ver. Se acerco cuanto pudo, se agachó debajo de una de las ventanas y comenzó a escuchar la conversación de las dos. Jhonaica saludó a Maruja, le pidió la bendición y le pregunto que cómo iba el plan.
Maruja le contestó a Jhonaica –Sobrinita, todo va de acuerdo a lo planeado, en menos de lo que canta un gallo, tendrás tu hombre de vuelta, los muchachitos contratados están haciendo maldades afirmando que son los espíritus chocarreros de Las Caobas, él te va a llamar, se siente presionado y cuando esté enamorado podrás botarlo, humillarlo y desacreditarlo delante de sus amigos. Así no se le va a olvidar que no se puede meter con mi sobrina bella-
- ¿Como es la vaina? ¿O sea que lo de los espíritus es puro cuento? ¿Ella es sobrina de la bruja? ¡Casandro tu si eres bruto! tan grande y creyendo en fantasmas – Se decía Casandro a si mismo. Se fue calladamente y no dejó que nadie lo viera. Por un lado estaba muy contento, porque no tenia que volver con Jhonaica, pero por otro lado muy triste, porque ella había vuelto a su vida.
Casandro llamo a El Yofre, le contó todo lo sucedido y él le dijo que no se preocupara que algo se le iba a ocurrir. También le recomendó que dejara todos sus problemas atrás y que disfrutara de un jugoso aumento de sueldo, ya que después de revisar los numeritos de la ferretería se dio cuenta que las ventas habían duplicado, los cobros mejorado y la clientela estaba feliz. El Yofre también le recomendó llamar a Dulce, para que le pidiera amores, se casara y tuviera 8 chinitos dominicanos.
En la villa, Dulce y Werner se comían a besos en el jacuzzi, delante de todos las otras personas que estaban presentes, lo que fue un espectáculo horroroso para Lucio, quien salió llorando de la casa y se sentó solo en la acera, a beber para calmar sus penas.
Suena el celular de Dulce, pero ella no lo escucha porque lo tiene dentro de la cartera, que está en una de las habitaciones de arriba. El alcohol hace que Dulce alucine con desahogar sus deseos sexuales, los cuales se hacen mas fuertes cuando Werner la abraza y la agarra fuertemente por donde termina la espalda. Una de las amigas de Dulce, que estaba haciendo fechorías en la habitación donde estaba la cartera, le tiró el teléfono a Dulce en un sillón, cerca del jacuzzi y le dice que no a dejado de sonar. Dulce lo toma y ve cuatro llamadas perdidas, pero Werner se lo quita y le dice que le ponga atención porque se acercaba lo hora de terminar lo comenzado y quería toda su concentración. Dulce se molestó un poco pero él le da un beso acompañado de una nalgada y ella cae en sus encantos. Suena otra vez el celular y ella lo toma esta vez, era su madre, la china mayor, la había llamado cuatro veces y estaba preocupada por su hija, ella le dice que esta bien, sale del jacuzzi y dura ocho minutos mas hablando con ella.
Casandro llega a su casa emocionado, busca a su madre y le dice que pida dos jumbos al colmado, que esa noche se va a celebrar. Casandro se bebe con su madre la primera cervecita. Dulce cierra el teléfono. Casandro mira su reloj y ve que es todavía temprano. Dulce sale de jacuzzi con Werner y lo invita a subir a la habitación de las fechorías. Casandro recuerda que tiene que hacer algo pero no sabe qué es. Dulce se recuesta en la cama. Casandro toma su celular y comienza a ver su agenda porque sabe que tiene que hacer una llamada, pero no recuerda a quién es. Dulce se quita la parte de arriba de su traje de baño, deja ver sus encantos artificiales, Werner se emociona, mucho. Casandro pasa por la letra D, Dario, Dilia, Doris, Dulce, y recuerda entusiasmado que tiene que llamar a la china. Dulce se relaja y le dice a Werner que haga con ella lo que quiera. Casandro marca el teléfono. Dulce escucha su celular sonar, pero Werner lo toma otra vez y lo apaga. Casandro le deja un mensaje de voz. Dulce vuelve y lo prende y le dice a Werner que esta esperando una llamada importante de su madre.
Dulce se acuesta otra vez y cuando Werner comienza con los preliminares, escucha el tono de su teléfono de mensaje de voz. Dulce marca el correo de voz mientras Werner no se detiene e intenta quitarle la parte de abajo de su bikini. Ella escucha el mensaje de Casandro, que le dice que necesita verla, que lo tiene todo claro y es con ella que quiere estar. Dulce empuja fuertemente a Werner, quien cayo de espalda en el piso y bajó rápidamente a la primera planta, con los senos afuera, brincando de alegría y abrazando a todos menos a Lucio, que todavía estaba afuera. Dulce le devolvió la llamada a Casandro y le dijo que estaba en Romana, pero que mañana a primera hora se encontrarían donde fuera, que la llamara después de las 9:00. Casandro feliz, mandó a pedir una caja de cerveza al colmado de Figueroa, llamo a El Yofre, a Kike y a Rodrigo y le dijo a su madre que hiciera un cocinao de locrio con salami, porque por primera vez en mucho tiempo, tenía dinero y mujer, algo que lo llenaba de felicidad.

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